Potrero hospital

El potrero hospital se refiere al lugar del hato que se destina exclusivamente para la atención de animales heridos o enfermos. Foto: culturaempresarialganadera.org
- Ganaderos expertos recomiendan destinar un potrero de la finca para tratar y cuidar exclusivamente a los animales enfermos. Esta zona de estar debidamente identificada, limpia y tener disponibilidad de pasturas.
Es importante efectuar revisiones periódicas de los animales que permitan evaluar su salud y detectar si existe o no una patología. Una vez el bovino sea trasladado al potrero hospital, es necesario establecer qué es lo que está afectando su bienestar, darle el adecuado tratamiento por un profesional y realizar chequeos para establecer si se presenta una mejoría o una complicación.
Vale resaltar que el control del dolor alivia el animal mientras recibe atención especializada, lo que facilita su manejo por parte de los operarios.
Es de importancia vital aplicar siempre los principios de desinfección y limpieza, tanto en las manos del veterinario o del encargado de los animales, como en las superficies del animal expuestas y los materiales o implementos aunque se observen limpios.
La persona encargada de atender los animales en el potrero hospital debe cumplir la función de sostener la vida del animal mientras recibe la correspondiente ayuda especializada. Esta persona no debe intentar la aplicación de prácticas que no domina. Aplicar el dicho “zapatero a tus zapatos”.
Otro aspecto que debe considerar el ganadero, es determinar la relación costo/beneficio para tomar la decisión de agotar las alternativas para la recuperación del animal o su sacrificio, con el objetivo de que la cura no resulte más costosa que la enfermedad.
El potrero es el lugar de la finca que se emplea de manera exclusiva para la atención de animales heridos o enfermos y poder realizar un tratamiento controlado.
Este potrero debe estar localizado cerca de la vivienda de la finca, pero separado de los otros bovinos y es necesario mantenerlo en adecuadas condiciones de iluminación y limpieza.
Un bovino enfermo puede presentar algunos de los siguientes síntomas:
Temperatura fuera de los rangos normales, falta de apetito, el animal se mantiene separado de los demás, no presta atención a su entorno, se muestra inquieto o en caso contrario no quiere moverse, la marcha irregular puede deberse a un dolor en las patas o en las pezuñas, si el encargado se acerca, el animal no se para.
Otros síntomas pueden ser: mirar insistentemente a sus flancos o cocear su vientre, heces demasiado duras o blandas, hocico seco, dificultad para defecar, cambios bruscos en la cantidad de leche producida, presencia de sangre o de otras sustancias extrañas en la leche, entre otros.
En caso de que en la finca no haya un profesional de la salud o con adecuado conocimientos del tema, se recomienda llamar a un médico veterinario lo antes posible, para el diagnóstico y tratamiento del animal.
Fuente: Adaptado de CONtexto ganadero, quien cita como fuente original a: Cuaderno ganadero Fedegán – FNG, segundo semestre de 2014.
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